En diciembre del 2021, mi amiga Ade me llevó a los cacaotales de la Hacienda El Castillo, una joya histórica construida en la década de 1930 por el conde alemán Ludwig Weber von Wagenfuer y su esposa, María Angélica Calero. A finales de los años 80, nuevos propietarios adquirieron parte de lo que hoy es la hacienda y recuperaron las ruinas de la villa original. Desde entonces, esta empresa familiar ha conjugado agricultura, turismo e industria para impulsar el desarrollo de la zona.
Nuestra visita comenzó con jugo puro de cacao y crujientes patacones, una bienvenida deliciosa que abrió el apetito para lo que vendría, pero antes de hablar de las recetas que probamos allí, quiero contar cómo en El Castillo transforman el cacao en chocolate.
Del vivero al cacao en flor
Todo inicia en el invernadero, donde se cultivan nuevas plantas de cacao CCN51, nombrado por Homero Castro Zurita, el creador de esta variedad. Los mejores árboles se seleccionan cuidadosamente para obtener las semillas que darán vida a la siguiente generación. Cuando las plántulas tienen mes y medio, se les injerta en el tallo una ramilla de árboles reproductivos, asegurando así la mejor genética para productividad y rendimiento.
El sistema de siembra es mixto: primero se planta plátano para que, seis meses después, brinde sombra a los jóvenes cacaotales. Pasado un año y medio, los árboles comienzan a dar fruto y, poco a poco y los plátanos se retiran de la plantación.
La cosecha y el secado
El cacao se cosecha durante todo el año, aunque hay dos picos de producción. Las mazorcas maduras se cortan, se abren y las semillas se recogen en sacos de yute. Luego pasan al área de fermentación, donde permanecen varios días en un proceso controlado que desarrolla los precursores del sabor.
Después de la fermentación, las semillas se secan al sol entre cinco y siete días, según el clima. Solo entonces están listas para la exportación o para convertirse en chocolate.
Del grano a la barra
En El Castillo, el secreto de un buen chocolate comienza en el campo y se cuida en cada etapa de la poscosecha. En la fábrica, la tecnología precisa se combina con el oficio artesanal para obtener tabletas de alta calidad: se tuesta, se muele y cuando el chocolate se enfría, se empaqueta a mano, pieza por pieza, en su presentación final.
Nota de la editora:
Hablar de cacao en Ecuador es hablar de quiénes somos. Es insistir en que su origen es ecuatoriano y, a la vez, que nuestro cacao fino de aroma es reconocido a nivel mundial, pero pocas veces, como locales, nos detenemos a pensar en el trabajo, la historia y la cultura que hay detrás de cada mazorca. Por eso, para mí era importante llevar a Edisa Shahini, mi amiga, quien vive en Viena y ama el chocolate, a conocer de primera mano un lugar donde se cultiva y transforma este producto que nos representa. Quería que entendiera no solo el sabor, sino todo el recorrido que hace el cacao antes de convertirse en tableta.
Escogí la Hacienda El Castillo por su excelencia, en el 2024 ganaron el Primer Lugar en el concurso La Pepa de Oro 2024 de La Cumbre Cacao, un reconocimiento que la posiciona entre los productores de cacao de excelencia del país. Esta hacienda, ubicada en Cerecita, es tradición, innovación y orgullo ecuatoriano en un mismo espacio.
Entender cómo nace el chocolate cambia la forma en que lo saboreamos. Caminar entre los cacaotales, probar el jugo recién extraído de la mazorca y descubrir el trabajo paciente que hay detrás de cada semilla es un plan perfecto para quienes viajan a la costa ecuatoriana y buscan conectar con la historia, la agricultura y el sabor de la región. Salimos de allí con las manos manchadas de cacao y el recuerdo de un lugar en donde el tiempo parece ir al ritmo de la fermentación, lento y aromático.
Edisa Shahini inspira a su audiencia global con su estilo impecable y su incansable dedicación a la moda y el arte. Con base en Viena (Austria), Edisa es reconocida por haber creado su blog Disi Couture en septiembre de 2010.
Originaria de Prizren, Kosovo, Edisa es experta en moda y belleza, y comparte a través de sus plataformas su estilo personal, trucos de belleza, consejos de decoración del hogar y sus frecuentes viajes. Como creativa de trayectoria, ha dedicado la última década a usar su voz para crear un espacio seguro para todos en el mundo digital.
todo en su lugar, todos en la mesa
Web : mediaenjoy.com | Diseño Gráfico : Gabriela Romero / @onewoman.studio