Hablar de mis dates en la oficina es mi pasión y es que salir a comer, como foráneo en esta calurosa ciudad, ha sido mi forma de conocer Guayaquil y sus restaurantes —y, de paso, también a muchas personas. Así que sí, mis historias sentimentales están inevitablemente ligadas al queso derretido y a una buena masa.
Probablemente ya conoces estos lugares y los amas como yo; si no, aquí te dejo mis favoritos para tener una cita con sabor italiano, desde la del primer encuentro hasta ese momento en el que decides irte de date contigo mismo. Y aunque cualquier italiano gritaría al ver nuestras versiones latinas de la pizza, lo cierto es que estos sabores atrevidos suelen ser el mejor inicio para una conversación memorable… incluso si termina en ghosteo.
Diavolo Rosso: el date perfecto
De los pocos lugares ideales para una cita donde puedes enfocarte en conocer a esa persona sin llevarte sorpresas a la hora de comer. Por donde lo veas, Diavolo está on point: diseño, sabores deliciosos, buen ambiente, atención impecable y varias opciones líquidas, con y sin alcohol, que prometo contarlas en otro artículo.
En este lugar te recomiendo explorar la carta y retar a tu date a probar algo diferente. Seguro surgirán varios temas de conversación alrededor de sus gustos culinarios. Hace poco probé la pizza frita en un pop up y quedé impresionado. No podía creer que la masa de una pizza entera pudiera freírse, luego armarse con el resto de los ingredientes y finalmente hornearse. Me voló la cabeza. La amé y aunque me encantaría volverla a probar, tenemos la opción de pedir una Montanara, cuya receta es originaria de Nápoles, y es el mix perfecto entre el ragú, el pesto y el queso Grana Padano sobre una masa suave por dentro y cronchi por fuera.
Si eres quien escoge el lugar, seguro ganarás puntos extra.
IG: @diavolo_rosso_pizzeria
Ubicación: https://shorturl.at/4oQxj
Trattoria La Scarpeta: primer date
La Trattoria La Scarpeta fue el primer lugar donde tuve una cita decente en Guayaquil. El hombre estaba guapo, cortés y muy culto. Me contó un poco de la historia de la pizzería y algunos datos históricos de Puerto Santa Ana, incluyendo drama político y un chisme sobre por qué nadie habita esos bellos edificios posmodernos. Justamente en uno de ellos está este restaurante que guarda los sabores tradicionales de una familia italiana y que estuvieron perfectos para la velada.
Esta vez tienes que optar, sí o sí, por lo tradicional: pizza Napolitana, Margherita o Marinara, con masa delgada y crujiente, llena de ese sabor que solo se logra con horno. Me disculparás, estaba un poco distraído —con justa razón— y no recuerdo bien si el horno fue traído directo desde Italia. No puedo confirmarlo, pero puedo decirte que el sabor es perfecto.
Ubicación: https://maps.app.goo.gl/bq1x86k8R1cFqDE5A
Pizza libre: date de amigos
“No, no y no. El aguacate en la pizza no” fue lo primero que pensé al ver que en la carta de Pizza Libre estaba esa opción. No pude estar más equivocado. Al inicio coincidí con un italianísimo que era mi prospecto de pareja, pero esta es una de esas citas que terminan en una bella amistad. Él sigue pensando que el aguacate y la pizza no van juntos, y yo sigo volviendo por la misma.
En general, los sabores de todas las pizzas son estupendos: armoniosos, creativos y únicos. Tienen una pizza nueva cada mes, así que si quieres repetir con otro acompañante diferente, no probarás lo mismo siempre. La masa es delgada, a veces muy endeble, pero te da la oportunidad de divertirte un poco y ser más espontáneo en tu cita.
Tienen tres spots para elegir: en El Buijo City Center, en los Arcos Plaza, y mi favorito: Urdesa. Al final, siempre asegúrate de pedir un postre para compartir. Son deliciosos y una buena excusa para seguir conversando.
IG: @pizzalibre.ec
Ubicación
Urdesa: https://maps.app.goo.gl/c4RwDH1r82Q7dDgo7
Los Arcos: https://maps.app.goo.gl/WeHgzoMWiquESdsS8
Benvenuti Da Mauro: Solo date
En este constante rush de tendencias, IA, modernidad y crecimiento acelerado, siempre es bueno estar en un lugar tranquilo, simple, bello y donde puedas disfrutar una de las mejores pizzas italianas tradicionales de Guayaquil.
Ese fue mi caso un día en el que estaba harto de todo. Recordé que unos amigos me habían recomendado este lugar, y les agradezco profundamente por hacerlo.
Esta vez fue un date conmigo mismo. Es el momento perfecto para conectar con tu interior, soltar el celular y dejarte atrapar por el lugar. Si puedes, pide también pasta, pero la pizza es 10/10: masa delgada, ingredientes frescos, sabores que te atrapan y te hacen sentir los años de tradición. Es como si el tiempo se detuviese. El ambiente es demasiado acogedor y resalta la amabilidad del personal, que —de lejos— es la mejor atención que puedes encontrar en la ciudad. Se siente el cariño de la familia Balestra y de quienes ya son parte del lugar.
Ubicación: https://maps.app.goo.gl/wQmWg5i1KKqnzgbL7
Le Born: Tinder date
Dime si la pizza no es el plan perfecto para una primera cita con alguien que recién conoces: es informal, rica, y te permite relajarte. Si la conversación fluye y el lugar te gusta —como en Le Born—, seguro disfrutarás cada bocado. Pero si la cita no va tan bien, siempre puedes fingir que ya estás lleno y dar por terminado el encuentro con elegancia.
En algún momento hemos acompañado, en modo espía, a una amiga o amigo para asegurarnos de que todo esté bien. En esta ocasión me tocó a mí. Y no está de más recordarte que si tienes dudas o ves alguna red flag en alguien que conoces por apps como Tinder, Bumble o cualquier otra: pide apoyo a tu mejor amigo y elige un lugar con seguridad, pero bueno, dejando de lado el necesario consejo, Le Born es un lugar que cumple lo anterior. Mis amigos se sentaron en la terraza mientras yo esperé adentro al objetivo. Long story short: llegó mi date, afortunadamente sí era el de las fotos, la plática fluyó, la pizza estuvo deli, nos gustó a los dos… pero al parecer yo no le gusté a él, porque después me ghosteó 🙁
Quiero pensar que fue por la diferencia de edad, pero nunca lo sabremos. A menos que leas esto y me escribas con la respuesta.
Mis amigos se disfrutaron un tiramisú y se fueron cuando hice la señal: pedir al mesero el menú de nuevo, un gesto súper evidente para indicar que estoy a salvo y quiero seguir comiendo. Si no me hubiese gustado, habría usado la señal de emergencia: limpiarme la frente con la servilleta varias veces hasta que mis amigos hicieran la llamada de salvación.
IG: elborn.ec
Ubi: https://maps.app.goo.gl/swBcAQyeBuGUxdpi9
Al final, una buena pizza no garantiza el amor… pero sí una noche memorable. Y si no funciona el date, al menos sabes a dónde volver por una buena porción.
todo en su lugar, todos en la mesa
Web : mediaenjoy.com | Diseño Gráfico : Gabriela Romero / @onewoman.studio